Un mar de recuerdos.

Las manos están cansadas, los ojos arden del sueño, el animo y el aliento desaparecen a cada minuto que pasa; solo en un sala de estar, donde los sonidos de mi entorno se vuelven una hermosa sinfonía sincronizada, las aspas de un viejo ventilador hacen revolotear aquellos pequeños mosquitos molestos, mientras que el suave golpe de la briza de viento que genera, amortigua  el extremo calor; el refrigerador con su extremista y sonoro susurro de motor tratando de decir algo que aun no logro descifrar que puede ser.

La planta de mis pies se sienten acalambradas  después de una ardua caminata por la oficina, mis ojos se cierran lentamente al compás de un solo de guitarra que suena por la radio...mi cuerpo pide a gritos dormir; Pero hay  algo dentro de mí que no permite que lo haga.

¿Qué puede ser?, ¿alguna duda existencia?, ¿algún recuerdo? ¡esta bien! ¡Sé que es! pero tengo miedo a reconocerlo, trato de huir, trato de que mis neuronas y las millones de terminales nerviosas que se encuentran en mi den un giro a babor de ciento ochenta grados y que tomen rumbo a lo que tiene sentido, a lo que me hará bien.

Pero ¡No! la embarcación de mi mente, sigue sumergiendo a  aguas peligrosas, a mar en los que muchos mueren; a los que pocos salen vivos y si cuentan con la suerte de ello, no logran salir en sus sentidos completos.... ¿ a donde voy? suelo preguntarme; mientras todo de mi ruega que vaya hacia allá.

Lo primero que veo es un mar turbulento en cual veo todos los problemas comunes de la vida, desde lo mas simple a lo más complejo, pero pues esto no me asusta, mi orgullo, mi conocimiento y mi veracidad me indican que solo debo mover el mástil y las velas a un determinado lugar.

Lo que viene después son aguas invisibles, ¡si! invisibles porque es un mañana pensando totalmente del cual es un mar desconocido, el cual ataca de una manera muy sutil, en las cuales las aguas son revoltosas, sus corrientes no son definidas, pretendemos saber que lograremos pasar sin ningún percanse, pero solo es una ilusión, es algo que solo sabré cuando este en esas aguas, tratando de que las mismas no hundan mi embarcación; ¡esta vez no!

A la bastedad del inmenso mar logro ver aquello una vez que amé tanto, ¡si! ¡eso! tu sabes que es.... tierra, aquello donde podía permanecer anclado, donde podía descender de mi embarcación y descansar en sus hermosos y cálidos brazos, donde podía comer y beber en paz infinitamente.

Tanto te extraño mujer que eras como la tierra de mi vida, aquella donde podía anclarme y saber que todo lo que he vivido no es una ilusión, porque por ti mis días han sido mas bellos y me has motivado a continuar en las corrientes de la vida, espero que algún día pueda llegar a ese hermoso continente y explorar tu amor de una manera mas debida.

¡De repente! suelo darme cuenta, muy asustado que me estoy quedando dormido, el ventilador a cesado de soplar, el calor es tremendo, mi rostro suda, cuyas gotas han resbalado, estoy sumergido en un mar de sudor, cuesta respirar; decido salir a contemplar las estrellas, me levanto con dificultad abrumado por el calor, mis piernas continúan cansadas, siento un leve punzón en mi espalda baja entre ambos lumbares, entre dificultad y desgano abro la puerta, la cual me lleva hacia un balcón que da hacia el exterior...

Veo el cielo es tan hermoso, la noche es demasiado obscura y silenciosa, ningún animal hace algún ruido sonoro, los grillos callan, los mosquitos descansan... de pronto siento una briza de viento venir y abrazar todo mi cuerpo, la logro sentir en mi rostro, en mis orejas, es tan reconfortante que me ha animado ha despertar de los recuerdos vagos que he estado teniendo, me quedo ido en viendo la inmensidad de nuestro planeta y cuan hermoso puede llegar a ser, a lo lejos logro divisar un pequeño lucero, es una estrella, y te recuerdo gran amigo, que te ha pasado ¿por qué ya no estas? eras un hermano para mi, tantas platicas, tanta honestidad entre tu y yo, eramos hombres de bien que siempre luchamos por el bien común, pretendíamos conquistar el mundo, pero no veíamos en nuestros planes que este podía derrotarnos cuando el quisiera, hecho de menos las veces que necesitaba un consejo y estabas tu para tenderme una mano con tus sabias palabras, siempre te he consideré un hermano y siempre lo haré, espero volver a estrechar tu mano algún día querido amigo.

Al pasar la noche una nube cruel, que relampagueaba y llevaba una tormenta dentro de sí, llego que tapo aquel hermoso destello de luz, aquel que alumbraba la noche tan oscura de muchos... el solo hecho de pensar que alguien que puede estar contaminado puede llegar y destruirte en un segundo, dentro de mi surgió la ira y el deseo de destruir todo, pero pasando los minutos desapareció aquella nube violenta y tuve la siguiente reflexión: hay acciones que hacemos solo por hacerlas, pero sin pensar en sus consecuencias, sin saber que podemos lastimar, herir o hasta matar un alma y que esta al pasar el tiempo y no sana, puede comenzar a transmitir la maldad que se ha realizado en ella, es una enfermedad que se transmite de persona en persona, lo mas difícil es que no hay un remedio para curarla de inmediato y las terapias suelen tardar una eternidad y cuando las susodichas están enraizadas en el alma jamás tendrán un cura, siempre serán recordadas con desdicha y desdén, el odio permanece y mata.

Comentarios

Entradas populares